La fase 3 y el ignorado acuerdo

3.27.2020
Opinión

Fue en la mañanera de este 26 de marzo lo que comenzó como otro momento de risa para luego convertirse en algo muy serio que adelantó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell: “no hay duda de que la fase 3 se va a dar, la fase 3 es la fase de máxima transmisión, es la fase de mayor cantidad de casos por día, es la fase donde el riesgo principal es que se sature el sistema nacional de salud a pesar de la preparación que tenemos”.

El actor clave en el combate a esta pandemia ya lo advirtió, existirá un contagio generalizado en la población mexicana, al menos es lo que puede interpretarse en las palabras que pronunció durante la conferencia. Sin embargo, pese al crudo escenario que dibujó, dio un poco de esperanza cuando enfatizó que “la gran diferencia es que con las medidas de la jornada nacional de sana distancia, si se instauran enérgicamente y de manera disciplinada” vamos a entrar a la fase 3 de un modo más “tranquilo”.

El “dijistes” que salió de la boca del Presidente quedó en el olvido de los asistentes.

La insuficiencia de pruebas para determinar los casos de COVID-19 y el aparente desinterés de algunas autoridades estatales (cuando menos en Querétaro) apuntan en sentido contrario a la instauración enérgica y disciplinada de la que habló López-Gatell. Si bien el mandatario de ese estado ha comenzado a equipar de modo inmediato instalaciones hospitalarias para atender futuros pacientes graves, además de haber echado a andar una línea telefónica local de 24 horas para disipar dudas de personas que sospechen de estar contagiadas, y otras cosas, el aparato estatal en áreas que no son estratégicas aún mantiene actividad, pese al acuerdo publicado el 24 de marzo.

El acuerdo del 24 de marzo, que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación ya por la noche de ese día, habla en su artículo segundo de la suspensión de actividades del sector público, social y privado. En uno de sus incisos se precisa para el campo público que se deben detener tareas que involucren “concentración física, tránsito o desplazamiento de personas a partir de la entrada en vigor de este Acuerdo y hasta el 19 de abril del 2020”. Pensamos que algunos Secretarios que albergan sus oficinas en el Centro Histórico de la capital queretana aún no conocen el documento o simple y llanamente han decidido ignorarlo y siguen exponiendo a sus subalternos a un contagio inminente.

No detallaremos los nombres o cargos específicos para no delatar a quienes nos informan este asunto, pero es grave que la evidente inconsciencia de algunos altos mandos, sabiendo que sus colaboradores están hacinados, los sigan obligando a presentarse. No solo a las personas de edad avanzada, mujeres embarazadas o con un estado de salud comprometida se deben retirar a sus hogares, ya que el acuerdo es muy claro. Sería delicado que se cargara sobre los hombros la responsabilidad de un contagio o incluso de una muerte.

Así las cosas en algunas partes de la República mexicana. Hay quienes entienden a la primera y hay quienes tardan (o se hacen) en captar la idea. La situación es de alta gravedad, así que desde este espacio invitamos a la sociedad para hacer lo que está en sus manos para evitar la propagación de este virus. No queremos ver la irresponsabilidad de Bolsonaro o de López Obrador replicada en todos los lados. Primero México, primero su gente.

Entradas relacionadas